Howl
Collection: Houston Airport System (HAS)
1987
Polychrome fiberglass with car paint
Location:
William P. Hobby Airport (HOU)
7800 Airport Blvd
Houston, TX 77061
About the Artwork:
Howl (1987)
by Luis Jimenez
Luis Alfonso Jiménez Jr., born in El Paso in 1940, was a sculptor of Mexican descent who identified as Chicano and taught at the University of Houston from 1995 until his death in 2004. Here is a sculpture, measuring over five feet tall, over two-and-a-half feet wide, and over two feet deep, that carries Jimenez’s iconic style. It is likely made of a steel armature covered in polychrome fiberglass, a lightweight material made of fine glass fibers in a plastic resin, and colored with acrylic urethane, often used to paint cars for their glossy finish and resistance to fading from sunlight. This sculpture is in the form of a howling canine. Jimenez began a series of drawings in 1976, one of which is in the Smithsonian American Art Museum, after seeing a wounded coyote by the side of the road and struggling after its back had been broken by an automobile. He thought of the coyote as a symbol of determination, and, as the studies progressed, he combined the image of the coyote with that of the Mexican wolf, listed as an Endangered Species in 1976. Hence, Jimenez depicts the wolf with a mighty howl in the face of possible extinction.
Aullido (1987)
por Luis Jimenez
Luis Alfonso Jiménez Jr., nacido en El Paso en 1940, fue un escultor de ascendencia mexicana que se identificaba como chicano y que impartió clases en la Universidad de Houston desde 1995 hasta su fallecimiento en 2004. Aquí se presenta una escultura, que mide más de cinco pies de alto, más de dos pies y medio de ancho, y más de dos pies de profundidad, que exhibe el estilo icónico de Jiménez. Es probable que esté compuesta por una estructura interna de acero recubierta de fibra de vidrio policromada, un material ligero constituido por finas fibras de vidrio inmersas en una resina plástica, y coloreada con uretano acrílico, un producto utilizado frecuentemente para pintar automóviles debido a su acabado brillante y a su resistencia a la decoloración provocada por la luz solar. Esta escultura tiene la forma de un cánido aullando. Jiménez comenzó una serie de dibujos en 1976, uno de los cuales se encuentra en el Museo Smithsonian de Arte Americano, tras ver a un coyote herido al borde de la carretera, luchando por sobrevivir después de que un automóvil le hubiera roto la columna vertebral. Él concibió al coyote como un símbolo de determinación y, a medida que avanzaban los estudios, combinó la imagen del coyote con la del lobo mexicano, catalogado como especie en peligro de extinción en 1976. De ahí que Jiménez represente al lobo lanzando un aullido poderoso ante la amenaza de una posible extinción.
Howl (1987)
by Luis Jimenez
Luis Alfonso Jiménez Jr., born in El Paso in 1940, was a sculptor of Mexican descent who identified as Chicano and taught at the University of Houston from 1995 until his death in 2004. Here is a sculpture, measuring over five feet tall, over two-and-a-half feet wide, and over two feet deep, that carries Jimenez’s iconic style. It is likely made of a steel armature covered in polychrome fiberglass, a lightweight material made of fine glass fibers in a plastic resin, and colored with acrylic urethane, often used to paint cars for their glossy finish and resistance to fading from sunlight. This sculpture is in the form of a howling canine. Jimenez began a series of drawings in 1976, one of which is in the Smithsonian American Art Museum, after seeing a wounded coyote by the side of the road and struggling after its back had been broken by an automobile. He thought of the coyote as a symbol of determination, and, as the studies progressed, he combined the image of the coyote with that of the Mexican wolf, listed as an Endangered Species in 1976. Hence, Jimenez depicts the wolf with a mighty howl in the face of possible extinction.
Aullido (1987)
por Luis Jimenez
Luis Alfonso Jiménez Jr., nacido en El Paso en 1940, fue un escultor de ascendencia mexicana que se identificaba como chicano y que impartió clases en la Universidad de Houston desde 1995 hasta su fallecimiento en 2004. Aquí se presenta una escultura, que mide más de cinco pies de alto, más de dos pies y medio de ancho, y más de dos pies de profundidad, que exhibe el estilo icónico de Jiménez. Es probable que esté compuesta por una estructura interna de acero recubierta de fibra de vidrio policromada, un material ligero constituido por finas fibras de vidrio inmersas en una resina plástica, y coloreada con uretano acrílico, un producto utilizado frecuentemente para pintar automóviles debido a su acabado brillante y a su resistencia a la decoloración provocada por la luz solar. Esta escultura tiene la forma de un cánido aullando. Jiménez comenzó una serie de dibujos en 1976, uno de los cuales se encuentra en el Museo Smithsonian de Arte Americano, tras ver a un coyote herido al borde de la carretera, luchando por sobrevivir después de que un automóvil le hubiera roto la columna vertebral. Él concibió al coyote como un símbolo de determinación y, a medida que avanzaban los estudios, combinó la imagen del coyote con la del lobo mexicano, catalogado como especie en peligro de extinción en 1976. De ahí que Jiménez represente al lobo lanzando un aullido poderoso ante la amenaza de una posible extinción.


